12/06/2025

El domingo que volamos muy alto con Silvia Nanclares

Una mañana de historias de Moratalaz y gente fetén.
El domingo 27 de abril en el aula de música del Colegio Siglo XXI tuvo lugar una tertulia con sabor muy local. Dentro del proyecto ‘Tertulia para personas adultas inquietas’, organizada por cultural-MENTE21, la sección cultural de la Asociación Convive y dentro de la programación de la Feria del Libro y la Cultura de Moratalaz.

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Esa mañana de domingo me dispongo a ir a Moratalaz, el “barrio-distrito” que vertebra nuestras rutinas familiares, aunque (todavía) no vivamos allí. En el aula de Música del cole nos espera una tertulia muy especial: hablaremos de Nunca voló tal alto tu televisor, el nuevo libro de Silvia Nanclares, que pasó su infancia en esta “periferia”.

De camino, atravesando la calle Juan de Urbieta, me volteo a mirarlo. Espigada brújula de hormigón que marca mis andares diarios. Cuando trabajo en O’ Donnell, cuando regreso a casa, cuando voy al Siglo XXI… Mi Triángulo de las Bermudas madrileño en el que él es El Ojo que todo lo ve.

Es el Pirulí, El Pirulo, como lo llama Silvia (y Azul y Susana, amigas de la avenida García Tapia), con ese desparpajo franco y fresco que te obliga a quererla desde el primer segundo de conocerla.

Así, como recién salida de una ducha en verano, llega el 27 de abril al cole para la ‘Tertulia para personas adultas inquietas’, organizada por cultural-MENTE21, la sección cultural de la Asociación Convive, dentro de la Feria del Libro y la Cultura de Moratalaz.

Y no llega sola, viene con su madre, otra Silvia, a quien dedica el libro; una mujer que en los años 70 se asentó en el recién estrenado Moratalaz y mutó en activista. Está sentada a mi izquierda y casi me atrevo a llamarla Maribel, como una de las protagonistas de Nunca voló tal alto tu televisor, que describe la cooperativa del COIS: “… me pareció fenómeno, un poco melenudos para mí, pero gente encantadora, sobre todo los fundadores, gente fetén” (pág. 48).

Gente fetén, sin duda, la que se reúne ese domingo, con las guitarras suspendidas en las paredes como testigo de una charla cosida de recuerdos, de barro en los zapatos, de lucha y orgullo de barrio. Y se habla de Urbis, y de L15 (hoy más inalcanzables); de descampados y horizontes; de urbanismo y transición; de activismo y derechos; de televisión e ilusiones… y también de Alejandro Sanz, aunque no salga en el libro.

Asisto arrebatada a un rosario de anécdotas, con nostalgia de no ser “de Moratalaz de toda la vida” sino de muy lejos, con un océano de por medio. Hilan las historias madres fundadoras, madres y padres de ahora —algunos, antiguos alumnos del Siglo—, un profe del Pasamonte, el antiguo cole de Silvia; vecinas y vecinos del distrito…

Tras un delicioso rato de autobiografía colectiva, apetece seguir compartiendo. Cerramos la tertulia en donde la Mari, un bar congelado en los años ochenta, escenario idóneo para despedir una conversación inolvidable.

De vuelta a casa, en el 20, cruzo la frontera de la M-30 pensando que Moratalaz es hoy un horizonte soñado: ‘¿Quién lo diría, Maribel, quién lo diría?’.

Y atravesando la trama urbana que, como escribe Silvia Nanclares en el libro, “también se teje con hilos de memoria afectiva”, levanto los ojos y vuelvo a mirarlo. Él sigue ahí, testigo de todo.

– ‘¿Qué pasa, Pirulo?’

Chus Montes
(Mamá de Maya Montes, 6º A)

Nunca voló tan alto tu televisor.
Colección Episodios Nacionales.
Editoriales Lengua de Trapo y Círculo de Bellas Artes, 2025.

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